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Sábado 25 de Septiembre de 2021
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10 proyectos tecnológicos que se han convertido en una referencia internacional

Melanie Perkins a lo mejor no te suena todavía, pero seguro que sí te suena Canva. Es la startup que ha creado el programa de diseño gráfico online gratuito (para ser exactos tiene un modelo de negocio freemium) que utilizan 9,2 millones de personas en todo el mundo sin tener ninguna idea de eso, de diseño gráfico.

¿Qué para qué quieren 9,2 millones de personas una herramienta de maquetación online? ¿Qué tal para diseñar campañas de anuncios en Facebook con plantillas y medidas ad hoc? ¿O para crear infografías? ¿Y todo esto tiene sentido? A finales de 2015 consiguió una inversión de 15 millones de dólares (la empresa está valorada en 165 millones de dólares).

«Apple democratizó los ordenadores. Google democratizó la información. eBay democratizó el comercio online. Canva está haciendo exactamente lo mismo con el diseño gráfico. Y no hay muchas oportunidades en el mercado para democratizar un sector», resume Guy Kawasaki, inversor privado, autor de bestsellers de gestión empresarial, como El arte de empezar, actual Chief Evangelist de Canva y anterior Chief Evangelist de Apple.

Perkins montó su primera empresa en 2007, con 19 años: Fusion Books, una herramienta online para generar anuarios escolares, y el germen (software fácil de usar para generar un producto visual) de su actual negocio.

Danae Ringelmann, cofundadora de Indiegogo, tenía muy claro cuando estudiaba en la escuela de negocios de la Universidad de California en Berkeley el tipo de empresa que quería montar, pero no tan claro el canal. El tipo de negocio era una plataforma para conseguir pequeños inversores para lanzar ideas de negocio viables. Al acabar sus estudios universitarios, antes de volver a la escuela de negocios, estuvo trabajando en Wall Street. Ahí fue donde tuvo la idea era «democratizar la financiación».

El problema es que al principio pensaba que esta plataforma tenía que ser offline. Afortunadamente coincidió en la escuela de negocios con los que pronto serían sus socios, Eric Schell y Slava Rubin, que la convencieron para que el canal fuera Internet. Y así nació en enero de 2008, Indiegogo, un año antes que Kickstarter (por si estabas a punto de decir que eso ya lo hacía Kickstarter).

Ahora es fácil hablar de crowdfunding (bueno, hasta cierto punto), pero en 2008, justo un año después de la explosión de la crisis financiera internacional… El mérito de Ringelmann, además del concepto, es la capacidad para generar casos de éxito que ayudaran hace ocho años a entender la propuesta de valor, el modelo de negocio (microinversión) y el modelo de ingresos (entre un 4% y un 9% del total recaudado). Porque el esfuerzo que puso en generar esas historias de éxito marco la diferencia entre tener un negocio o que su idea pasara a engrosar el cementerio de las buenas ideas. Su particular pica en Flandes fue el Festival de Cine Independiente de Sundance.

¿Cuántas veces has podido curiosear el interior de una empresa en la que quieres trabajar? ¿O leer sobre cómo consiguieron el empleo trabajadores en activo? Y, además, hacerlo mientras estás buscando ofertas de trabajo. La respuesta, ya te lo decimos nosotros, es: nunca, salvo que ya conocieras The Muse. Ésta es otra propuesta para abordar el acceso al mercado laboral y la búsqueda de talento.

The Muse combina la bolsa de trabajo tradicional con formación gratuita online para clavar las entrevistas, además de ofrecer información sobre el mercado laboral y las habilidades necesarias para desarrollar una carrera profesional saludable, pero sobre todo aporta información sobre lo que hay al otro lado: puedes ver cómo son las oficinas por dentro, qué buscan los directores de recursos humanos, se incluyen perfiles de trabajadores y jefes de esas empresas, artículos sobre la cultura empresarial… Kathryn Minshew empezó este negocio con 26 años como una revista online de recursos humanos que fue mutando, mutando, mutando…

La verdad es que no es habitual que las manías de tu pareja sean las que te ayuden a dar con una idea de negocio, pero puede pasar. Si no, que se lo digan a Diana House, co-fundadora junto a su marido, Jeff House, de Cole & Parker. ¿La manía de su marido? Presumir de calcetines llamativos. Así que se les ocurrió fabricarlos y venderlos online.

Cuando lees estas líneas han surgido una larga lista de marcas con esta misma apuesta, pero Cole & Parker –toman el nombre de los músicos de jazz John Coltrane y Charlie Parker– tiene un modelo de negocio… hmmmm… peculiar. Venden, sí, calcetines online. Ahí no han descubierto nada. La gracia está en a dónde van a parar los ingresos de la compañía. Resulta que van a parar a cubrir los gastos de estructura del negocio –tampoco quieren perder dinero– y los beneficios van a parar a la ONG Kiva, que utiliza este dinero para realizar micropréstamos a aspirantes a emprendedores en países en vías de desarrollo.

Entonces, ¿no ganan dinero? A ver. No es su primera empresas. Diana House puso en marcha en 2009 Tiny Devotions, una tienda online de abalorios místicos y accesorios, una referencia ya en el comercio online internacional.

Además, acaba de lanzar también London’s Private Jet, un servicio charter exclusivo en Canadá.

Has oído hablar de Rovio (de lo bueno y de lo malo), de Supercell (de lo bueno), pero no has oído hablar de Kabam, una de las empresas más importantes ahora mismo en el mercado de los juegos móviles gratuitos. Debe ser porque no la ha montado un emprendedor nórdico. Holly Liu puso en marcha hace diez años esta ‘fábrica de videojuegos, que tiene 800 empleados y oficinas en San Francisco, Berlín y Beijing.

El éxito de este estudio se basa en la creación de buenos juegos a partir de franquicias de éxito de Hollywood: Fast & Furious, The Hobbit, Star Wars, Marvel Avengers…

Katharine Zaleski y Milena Berr están detrás de uno de los intentos más interesantes de revolucionar (manida palabra donde las haya en el mundo de la creación empresarial, pero con todo el sentido en este caso) la forma en la que se contrata talento a través de Internet. PowerToFly busca a las mejores profesionales en el campo de la tecnología para que trabajen desde casa para grandes empresas. Básicamente madres que son verdaderas estrellas de la tecnología y la ingeniería, pero que no quieren renunciar a sus hijos y a las que les gustaría seguir trabajando, pero con otras condiciones.

No pienses en Estados Unidos o en Europa. Piensa en Palestina. Piensa en Arabia Saudí, piensa en Emiratos Árabes, en Haití…

Entre sus clientes actuales, medios de comunicación internacionales, como Buzzfeed o Hearst (editora, entre otras cabeceras, de Emprendedores).

Rashmi Sinha, Slideshare (vendida a LinkedIn) De todas las empresas sobre las que hemos escrito en este artículo, la única cuya empresa no te tenemos que explicar de qué va es LinkedIn. Bueno, ni LinkedIn, ni tampoco Slideshare (el denominado Youtube de las presentaciones en PowerPoint). Sólo queríamos aprovechar para comentar que el cerebro detrás de SlideShare, vendida a LinkedIn por 119 millones de dólares, es la neuropsicóloga Rashmi Sinha.Aunque lleva más de un año sin escribir en su blog, os aseguramos que no tiene desperdicio.

Poco tiene que ver la idea inicial de este negocio con la empresa que está teniendo éxito en el mercado. Cuando Urška Sršen puso en marcha BellaBeat tenía un objetivo: garantizar unos embarazos más sanos. Hija de ginecóloga, Sršen empezó a trabajar en el diseño de un hardware y un software para la monitorización a distancia de mujeres embarazadas. El problema fue que el mercado no respondía.

Así que Bellabeat se reorientó hacia el concepto de joyería inteligente. El hardware y el software en el que estaban trabajando se transformó en un pequeño dispositivo wereable al que le incorporaron un toque de diseño. Para que te hagas una idea, el dispositivo hace exactamente lo mismo que un Fitbit (monitorización de las constantes vitales durante el ejercicio y los ritmos de sueño…), pero con otro aspecto: madera africana y acero rosado hipoalergénico. Llevan vendidos más de 40.000 dispositivos (con un modelo ondemand) lo que demuestra que algo tienen que estar haciendo bien. El dispositivo se puede llevar como un clip en la ropa, como un brazalete o como un collar.

Marcia Kilgore. Biomecánica y moda, la verdad, suenan a términos antitéticos. Suenan a agua y aceite. Que sí, que se pueden juntar, pero o son una cosa u otra, no una combinación perfecta. Salvo en el caso de la marca de Marcia Kilgore, FitFlop, que lleva vendidos más de 5 millones de zapatos con esta peculiar combinación. Nos referimos a que la Biblia de la moda Harper’s Bazaar no suele conceder el premio a innovación del año a cualquier prenda, por mucha innovación que lleve…

La cuestión es que Kilgore ya había demostrado que era capaz de revolucionar el negocio de los spas, con Bliss, que vendió al gigante LMVH, y de la cosmética con una marca indie, Soap & Glory, que vendió en 2014 a la cadena Boots.

Céline Lazorthes, Leetchi. La actual referencia de pagos online en grupo es idea de una emprendedora francesa, Céline Lazorthes, que consiguió encandilar –en el sentido más empresarial que te puedas imaginar– al fundador de Twitter, Jack Dorsey.
Lazorthes, fundadora de Leetchi, se encontraba a menudo con el problema de tener que adelantar dinero para un regalo en común con sus amigos y luego tener que andar persiguiéndoles por teléfono para que le pagaran.

 

Fuente: emprendedores.es